Pesadillas
Van dos veces, y ya me da miedo. Y no me animo a agarrar el teléfono, no puedo terminar de imaginarme cómo contestarían. Pero sé, en algún rincón de mi alma, que ella me necesita, que debería aparecer, aunque me coma una puteada sólo por pensar que mi sueño puede tener algo de premonitorio. La primera vez fue el viernes: había salido con Juan, fue una tarde/noche complicada, puede haberme dejado un par de fantasmas en la cabeza, aunque terminó bien. Soñé que tenía un bebé en brazos, cubierto con una mantita, y cuando la corría y lo miraba era el Negro, puro ojazos oscuros y tristes, mirándome y diciéndome que la llame, que su mamá necesitaba hablar conmigo. Y el sábado fue otra vez, un sueño menos angustiante pero igual de fuerte: estábamos sentados en una mesa, una especie de restaurant, Juan, yo, él y una mina que debía ser su pareja. Empezabamos medio peleando, discutiendo por las mismas cosas por las que, después de 7 años de vivir juntos, dejamos de hablarnos de un día para otro. Y de repente se quedó callado y me volvió a decir que la llame, que Lidia estaba mal, que me precisaba. Sigo sin animarme, no puedo agarrar el teléfono aunque ya lo consulté con todos mis amigos y lo máximo que dicen es "qué de malo puede pasarte?". No sé, quizás es de exagerada, quizás de maricona, pero si no digo por qué llamo después de 3 años... por qué llamo???

0 Comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]
<< Página Principal