sábado, 15 de julio de 2006

2º despedida

En realidad te perdono cuando me doy cuenta de que no te quiero TANTO, de que no es AMOR con mayúsculas... En realidad me olvido de todo cuando pienso en tus defectos, en las cosas que no me gustaban. (absolutamente inconcluso, e irreconciliable con mi anterior despedida... y obviamente dedicado exactamente a la misma persona)

miércoles, 5 de julio de 2006

Es así...

Como dice el querido Lalo http://100cosasqhacer.blogspot.com/ es más fácil escribir cuando uno se siente desgraciado... Y si no me creen, pueden comprobarlo contando la cantidad de veces que lo hacía cuando era infeliz, a diferencia de las pocas que lo hago ahora... Y no es que no haya nada que contar (pasó un mes con Juan, y hasta hubo flores y festejos: uno horizontal y otro de cena en restaurant paqueto, donde a él le gusta sacarme las pocas veces que se puede; lamentablemente me confirmaron que el sueño premonitorio que tuve con el Negro pasó de verdad, y se supone que el Pocho murió) ...es que da más paja contarlo... A veces se me ocurren temas, y pienso en aunque sea escribirlos a la antigua, lápiz y papel y después a pasarlo, siempre que quede bien y sea legible. Pero la vagancia puede más... Y a veces simplemente pienso en dar de baja el blog, dejar de gastar energías en contar qué me pasa y solamente vivirlo (algo que se va acercando cada vez más a mi realidad). No lo sé, por el momento no hay decisión tomada, hasta este post es una muestra de inseguridad: entré sin saber qué escribir y acá estoy, dando explicaciones de por qué sigo, contando nada... Esto me sirve, cada tanto es terapéutico, pero en realidad estoy alegre de no tener dependencia, de poder seguir leyendo otros blogs, y divertirme y encontrarlos fantásticos y pensar que jamás podría escribir así... y darme la vuelta y entrar a visitar a Juan, darle unos besos, mirarlo a los ojos y pensar cuánto lo quiero aunque no se lo diga casi nunca...