Estoy como loca!
Se ve que hoy tengo tiempo... o será que quiero sacarme todo lo que llevo escrito de encima, así arranco una nueva etapa? No sé, pero acá va lo último que preparé para subir al otro blog... que lo disfruten. Viernes, diciembre 23, 2005 Tengo que contenerme Ahora estoy mejor, pero como sé cómo me levanté y cuánto dormí, hasta preferiría no hablar con Dany hoy... No tengo ninguna intención de repetir los errores, y me acuerdo lo que pasó el día que posteé por primera vez en este lugar... Ayer me encontré con uno de mis amigos, este también ex amante, Dieguito... para diferenciarlo de un amigo muy querido, a este podríamos decirle DP. Con él tuve una historia mínima hace años... fue otro de los que “cayeron en mis garras” en la época del Negro... cómo estaba en esa etapa! Tuvimos mucho histeriqueo, nos la pasábamos jugando, fijando las miradas, rozándonos al pasar... un juego calenturiento infernal. Finalmente y después de muchos meses de estar así, pasó algo. Fue una noche en que lo acompañé a la casa de mi amiga Clara (la misma de las consultas a las estrellas), cuando me llevaba de vuelta a casa, es esa época de mi segunda convivencia con mis padres... Para ser sincera no me gustó, tenía unas manos feas pero que sabía usar de manera infernal, esa era su mejor cualidad. Pero lo otro, lo “real”, no llenaba ninguna expectativa. Después de un par de veces decidimos cortarlo, en este momento creo que yo tuve que ver, pero si hago memoria me parece que todo quedó en la nada porque le agarró un ataque de culpa porque tenía novia. Seguimos histeriqueándonos un tiempo, durante otros ni nos podíamos ver, y ahora hace rato que no sabíamos nada uno del otro. La semana pasada apareció en el msn, saludó, charlamos, quedamos en vernos. Lo que sigue es un mail que acabo de mandarle a mi amigo el Edu (este sí sólo amigo... probablemente porque las mujeres le repugnan, que si no...) “Ayyyy, nene... por qué DP, preguntás? No sé, no fue algo buscado, hacía mil que no hablábamos, un día el msn se me conectó solo, apareció, charlamos, quedamos en vernos... Al principio, durante las primeras 3 horas fácil, hablamos de banda de cosas, tomamos helado, paseamos un rato, fuimos a la casa y preparé café, seguimos charlando y mirando tele... Después ni sé cómo me empezó a hacer masajes, estuvo un montón de tiempo así, bien, sin hacer nada de más, hasta que se empezó a acercar... despacito, como probando... Lo dejé, eso es cierto, quizás porque pensé que no iba a avanzar más, quizás porque tenía ganas de que alguien me levantara un poco... No pasó nada, fueron un par de besos, abrazos, y dije que no. Como te contaba no podía sacarme la cara de Dany cada vez que cerraba los ojos... Me acordaba que una vez me dijo que lo único que no podía perdonar era la infidelidad. Quedamos bien, nada de reproches, charlamos, me llevó a casa y se fue, sin cuándo vernos de nuevo ni nada. Hoy estoy triste. Ayer fui de Dany y hablamos un poco en el medio del quilombo de los pibes gritando y exigiendo cosas. Le planteé la verdad: yo no puedo más así. Ahora no solamente siento que no me da la bola que necesito, si no que cada día me convencía más de la diferencia evidente entre lo que cada uno quería y esperaba de la pareja, y la falta de planes conjuntos que teníamos. Ejemplos? Las Fiestas las pasa con la familia de la mamá de los niños, ok. Eso era el 24 a la noche. Mi vieja los invitó el 25 a almorzar, y ahí salió que otra vez va para allá. Ok, no existo, y aparte: cuándo pensabas decirme que el 25 tampoco nos íbamos a ver? La otra noche charlamos de las vacaciones... me dijo que no puede confirmarme nada, que Fran, el chiquito, cumple años en la 3º semana de enero y que probablemente no pueda irse la última semana porque no va a tener plata, y tampoco pueda irse en marzo porque los chicos empiezan las clases... Ok, cuándo estoy yo en algún plan que tengas? Parece que nunca, o al menos muy poco. A eso sumale falta de tiempos juntos, solos ni hablar, falta de charla edificante (porque no existe que toooooooda nuestra charla sea cuándo, con quién, cómo y dónde trabaja él), ahora hasta falta de cafés en la semana para suplir algo de la poca bola... No podía más. Realmente no sé bien en qué quedamos, esto vendría a ser como un tiempo que nos estamos tomando, pero si querés la verdad nunca creí que los tiempos en pareja fueran buenos. Además acá hay algo más: si lo que pido de él es algo suyo, de su nueva forma de ser, cómo va a hacer para cambiarlo? Imposible. Entonces no sé, ahora estoy sola, triste, no sé qué voy a hacer ni cuando voy a volver a verlo, pero te juro que ayer cuando empecé a hablar, el nudo que tenía en la boca del estómago, la sensación de nausea por seguir manteniendo algo que no me hacía feliz para nada era insoportable. Cuando terminamos, después de estar llorando los dos un buen rato, sentía una liberación que no te puedo explicar, como si físicamente me hubiera sacado un peso de encima...”
