Antes del viaje
Despedida en aeropuerto, con ganas de salir corriendo a festejar Navidad con ellos y no seguir sola a ningún lado. Qué loco, no? Después, más tranqui, 1 par de puchos, algunas llamadas y empezar a ver caras conocidas, un comienzo de seguridad. El vuelo bien, aburrido, encerradito, en horario, primera Navidad sola y sin brindis. Dormir (incómoda) y despertarme con el amanecer sobre el Atlántico, desayuno y un poco de charla, veremos qué nos depara el destino en NY...
